Echando un ojo a la Catequesis Familiar

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Uno de los programas que nos está dando vida a muchas familias, es el programa de catequesis familiar. Cuando inscribimos a nuestros hijos a este programa, y nos dicen que son dos años (en realidad son dos periodos de seis meses cada uno); nos parece que es muy largo; y mucho más si nos tenemos que reunir los papás….bueno en nuestro caso las mamás. A veces escuchamos esta queja, acaso piensan los sacerdotes de la Parroquia que no tenemos cosas que hacer…Mejor- dicen otros – me llevo a mi hija/o a otra parroquia que lo hacen por menos tiempo. Estos y otros comentarios escuchamos , y a veces también a nosotras – nos desaniman… pero solo momentáneamente.

Menos mal, que estos comentarios solo quedaron en comentarios, y nos embarcamos en el programa de la catequesis familiar. Sin darnos cuenta se nos pasó el primer ciclo (año); y cuando íbamos a comenzar el segundo ciclo (año)vino la pandemia y no sabíamos que hacer. Estábamos en contacto con los sacerdotes de la Parroquia y, por fin en el mes de julio retomamos las reuniones de los padres de familia.

Quiero dar gracias a Dios y a nuestra parroquia por esta gran oportunidad de conocer a más mamás (en mi caso), con sus problemas y preocupaciones; y que, juntas, vamos conociendo más nuestra fe cristiana, y así la podemos enseñar a nuestros hijos. ¡Cuántas veces hemos compartido nuestros problemas, nuestras dificultades, y las iniciativas que vamos tomando para solucionarlo: “A mí me pasa”…cuenta una mamá; y otra interviene diciendo: “a mí me pasó algo parecido…y sabes lo que hice…”estos casos que en algún momento comentamos nos viene ayudando grandemente.

Y ahora ante la pandemia, no nos podemos reunir físicamente, no pueden ir nuestros hijos a la parroquia los domingos para la catequesis, ellos quisieran participar en la misa con sus amigos y amigas; y lo vamos asumiendo: tenemos las reuniones por zoom; ahí nos vemos y nos saludamos y conversamos sobre el tema de la semana y la hoja de tarea para nuestros hijos. Siempre procuramos finalizar con  una pequeña oración que confiadamente elevamos a nuestro Creador para que podamos continuar una semana más contentas de haber compartido casi una hora de haber recibido el alimento espiritual tan necesario para nuestros hijos, sobretodo en estos tiempos del COVID. ¡y terminada la sesión -cual pelícano- vamos corriendo a nutrir a nuestros pequeños hijos !.

Para finalizar, solo me queda animar a otros padres de familia, que no han podido continuar con el programa, para que no se desanimen; y sepan que las parejas guías siempre estaremos a su disposición también para compartir sus logros, sus preocupaciones. No están solos. Nadie lo está.

Autora: Ada Almeyda

3 comentarios en “Echando un ojo a la Catequesis Familiar”

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